Los acoplamientos de manguera tienen dos áreas funcionales fundamentales:
- el área de la incorporación de la manguera, es decir, la parte del acoplamiento que asegura la sujeción de la manguera al acoplamiento, de forma que se puede formar un conducto de manguera (manguera + acoplamientos).
- El área de conexión, a través de la cual el acoplamiento y, por tanto, el conducto de manguera establecido, se puede conectar con otros elementos (por ejemplo, depósitos, vehículos u otros conductos de manguera).
Para ambas áreas funcionales hay toda una gama de soluciones técnicas que dependen, por una parte, de la manguera que se va a utilizar (diámetro nominal, grosor de la pared y estructura de la pared), así como de los medios que se van a emplear en lo que se refiere a sus propiedades químicas y físicas (medios, estabilidad, temperatura, presión).